En una noche de oscuridad y terrenos complicados, dos policías del CAI Samaria en Manizales se convirtieron en ángeles guardianes al asistir el parto de una mujer de 30 años que no logró llegar a tiempo a un centro médico. Gracias a su rápida acción, la bebé nació sana y ambas fueron trasladadas a un hospital.
Una emergencia en medio de la noche
Todo comenzó con una llamada desesperada al número de vigilancia de la Policía. Habitantes del barrio Samaria alertaron sobre una mujer en trabajo de parto, atrapada en una zona boscosa de difícil acceso. Los uniformados Intendente David Carvajal y Subintendente Donney Arias no dudaron en acudir al lugar, donde encontraron a la madre tendida en el suelo, con contracciones avanzadas y sin posibilidad de moverse.
Asistencia contra todo pronóstico
Sin equipo médico y con apenas la luz de sus linternas, los policías improvisaron un espacio seguro para la mujer. «Era una carrera contra el tiempo«, relató Carvajal. Con calma y conocimientos básicos de primeros auxilios, lograron asistir el parto, asegurándose de que tanto la madre como la recién nacida estuvieran estables hasta la llegada de los paramédicos.
Un final feliz
Minutos después, una ambulancia solicitada por los mismos uniformados trasladó a madre e hija al Hospital , donde recibieron atención especializada. «Fue un milagro en medio de la adversidad«, expresaron los médicos que las atendieron.












