La muerte por suicidio de un adolescente de 15 años ocurrida ayer en el centro comercial Cable Plaza de Manizales ha desencadenado un urgente llamado de atención sobre la crítica situación de salud mental que enfrenta la ciudad y el departamento de Caldas. Las fundaciones Abrázame Vida y Like por la Vida emitieron un comunicado conjunto donde declaran la salud mental como una «emergencia» que requiere acciones inmediatas por parte de las autoridades.
Según datos oficiales de Medicina Legal citados por las organizaciones, ya se han registrado 15 muertes por suicidio en Manizales durante los primeros cinco meses de 2025, una cifra alarmante que evidencia la gravedad de la situación.
Deficiencias institucionales en la atención
«La salud mental es una urgencia social, no es solo un asunto clínico, es un derecho humano que requiere una acción comunitaria, institucional y política y que realmente aún falta un compromiso real», señaló Rubén Obando, líder de la Fundación Like por la Vida.
El comunicado denuncia serias debilidades estructurales en la implementación de la Política Pública de Salud Mental (Decreto 0188 de 2018), así como la falta de articulación efectiva del Consejo Departamental de Salud Mental, un organismo que, según Obando, «ha sido débil y poco incidente».
Entre las principales fallas señaladas se encuentran:
- Centros de escucha invisibilizados o con operación insuficiente
- Línea de emergencia 123 deficiente y con personal limitado
- Instituciones educativas sin equipos ni programas adecuados para atender la demanda emocional de estudiantes
- Tiempos de espera de hasta tres meses para acceder a citas psiquiátricas a través de EPS
Las cifras que evidencian la crisis
Las estadísticas presentadas por las fundaciones revelan un panorama preocupante. Hasta la semana epidemiológica 14 (inicios de abril) se habían reportado aproximadamente 110 intentos de suicidio en Manizales.
«Si hacemos un comparativo, el año 2023 se presentaron 50 muertes por suicidio, en 2024 fueron 29 muertes por suicidio según datos preliminares, y en lo que va del 2025 ya van 13 muertes», explicó Obando, quien calificó estos números como «devastadores».
Particularmente alarmante resulta el rango de edad más afectado: «Estamos evidenciando un mayor porcentaje entre los 15 y 44 años de edad, es decir, población joven, adulta joven y población adulta», señaló el líder de Like por la Vida.
Exigencias concretas ante la emergencia
Las fundaciones han formulado un pliego de exigencias dirigido a las autoridades municipales y departamentales:
- Fortalecimiento inmediato del Consejo Departamental de Salud Mental con enfoque técnico y vinculante
- Uso responsable de los recursos asignados a instituciones educativas, priorizando la atención psicosocial
- Respuesta institucional efectiva a peticiones, tutelas y derechos de petición relacionados con salud mental
- Implementación de una estrategia preventiva frente al suicidio que incluya campañas masivas, formación a docentes y líneas de atención especializadas disponibles 24/7
El llamado a la acción integral
«Se exige una inversión real, participación efectiva y que el cuidado de la vida sea una prioridad compartida no solo desde lo institucional, sino entre todos», enfatizó Obando, quien criticó que en Manizales «se invierte demasiado en infraestructura» mientras se descuidan los programas sociales.
Las organizaciones señalan que la respuesta a la crisis debe ser intersectorial y no limitarse al ámbito de la salud. «Se nos olvida que las empresas, la economía, el deporte, la educación son factores muy importantes desde esa parte preventiva», puntualizó el vocero.
El comunicado concluye con un llamado contundente: «La salud mental es un derecho humano. Las vidas de nuestros jóvenes no pueden seguir siendo silenciadas ni postergadas. ¡Basta de indiferencia institucional!»







