A las construcciones de bahareque les falta conservación

Así lo explicó el profesor Juan Manuel Sarmiento Nova, de la Facultad de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Manizales, durante la “I Conferencia internacional de construcciones con materiales no convencionales” que se lleva a cabo en el campus El Cable de la Sede. 

“Hemos perdido la memoria de construir con materiales tradicionales como el bahareque, la tapia pisada y la guadua. Estos materiales son económicos, siguen vigentes y sirven de alguna manera para aportar en la construcción de viviendas de interés social”, dijo el docente. 

Desde su punto de vista, no preservar los materiales tradicionales se convierte en un problema de identidad y de falta de reconocimiento del patrimonio, específicamente el establecido en el Paisaje Cultural Cafetero (PCC), que fue declarado por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad. En este sentido, el docente José Fernando Muñoz Robledo, de la Escuela de Arquitectura y Urbanismo de la U.N. en la capital de Caldas, manifestó que “aunque estos materiales son el futuro, nuestra cultura ha hecho que sean rechazados y mal mirados en la sociedad”. 

El experto considera que la arquitectura también le está aportando a la crisis ambiental, porque el mundo moderno y contemporáneo se está construyendo con materiales poco naturales como los aceros, que impactan en la huella de carbono, y los concretos y ladrillos, que contaminan.

El patrimonio de Aguadas 

El municipio de Aguadas (Caldas) es un ejemplo de este tipo de construcciones, pues allí algunos de sus habitantes tienden a creer que materiales como concreto, hierro, ladrillo, cemento, plásticos y aluminios les permiten tener mejores viviendas y abandonan técnicas tradicionales como tierra cruda, bahareque, guadua, esterilla y madera. 

“Esos materiales modernos amenazan su patrimonio arquitectónico; de ahí la importancia de que los propietarios de viviendas con materiales naturales busquen su conservación para hacer de Caldas un patrimonio arquitectónico”, resaltó el profesor Muñiz Robledo. 

Este municipio del PCC cuenta con cerca de 200 inmuebles, de los cuales 160 (80 %) están construidos con técnicas tradicionales. Sin embargo el descuido y la falta de conservación de algunos de estos inmuebles han ocasionado lamentables daños estructurales producidos por humedad, polvo, fisuras, deformaciones, corrosión, ataque de insectos y malas intervenciones. 

Historia y tradición 

Durante la Conferencia el profesor Michele Paradiso, de la Universidad de Florencia (Italia), manifestó que los materiales naturales forman parte de la tradición y de la historia, como ocurre con la tierra cruda, que se convierte en el material de construcción más antiguo de la humanidad. “Colombia, y en especial esta zona del país, tiene un inmenso potencial arquitectónico que debe cuidar y preservar. Pero para eso se debe formar la cultura con el fin de tener y conservar una memoria histórica”, dijo el invitado internacional. 

Agregó que este país es un referente internacional por tener construcciones en guadua y en tierra cruda, pero nada de esto tiene sentido si no se buscan estrategias para que se conserve en el tiempo. Del 13 al 15 de septiembre se harán talleres para construir una bóveda, una cúpula y una escalera de ladrillo, tierra cruda y guadua, cuya principal característica es que no se usa formaleta (cimbra), lo cual la hace muy fácil de construir y muy económica. 

Entre los invitados internacionales al evento también participaron Alfonso Ramírez Ponce, ingeniero mexicano de la Universidad Autónoma de México; Raquel Barrionuevo, ingeniera peruana de la Universidad Nacional de Ingeniería y actual viceministra de Vivienda del Perú. Por Colombia la ingeniera Lucía Esperanza Garzón, de la Universidad Piloto de Colombia, fue otra de las invitadas.

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