La Universidad de Caldas reafirmó su compromiso con la memoria histórica y el desarrollo regional al impulsar la recuperación cultural del antiguo Cable Aéreo Manizales–Mariquita, en alianza con instituciones locales y nacionales.
Exposición en Honda revive legado del cable aéreo más largo del mundo
En el marco del programa “100 años del Cable Aéreo Manizales–Mariquita”, la Universidad de Caldas continúa fortaleciendo su misión científica y social para recuperar el valor histórico de esta emblemática obra de infraestructura. Recientemente, se realizó el montaje de la exposición “El cable aéreo más largo del mundo” en la plaza de mercado de Honda, junto con una conferencia apoyada por el Banco de la República de esa ciudad.
Gabriel Gallego, docente investigador del Departamento de Estudios de Familia, destacó que estos espacios permiten reflexionar sobre el impacto del cable aéreo en el progreso de Manizales, el Eje Cafetero, Mariquita y Honda. Las actividades se desarrollaron en la antigua estación del ferrocarril y en la plaza de mercado, como parte de una agenda que busca revalorizar su papel en la transformación económica, cultural y social de la región.
Proyecto con respaldo institucional y enfoque territorial
El proyecto cuenta con el respaldo de la Alcaldía de Manizales, a través de la Secretaría de Cultura y Civismo, y del Programa de Estímulos Culturales 2025, lo que refuerza su carácter colaborativo y de impacto territorial. La Universidad de Caldas, mediante la Vicerrectoría de Proyección Universitaria y la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, lidera esta iniciativa en alianza con la Universidad Nacional de Colombia.
Ambas instituciones trabajan articuladamente en el proceso de recuperación histórica del sistema de cable aéreo, que cumple 103 años de haber entrado en funcionamiento y es considerado una de las obras más importantes del país en materia de infraestructura y movilidad.
Patrimonio, identidad y movilidad sostenible
Como parte de este esfuerzo, la Universidad de Caldas ha destinado recursos humanos y financieros para promover la declaratoria de las 22 estaciones del cable aéreo como bienes de interés cultural de la nación. Además, impulsa estrategias de apropiación social del patrimonio, conectando el pasado de la ciudad —marcado por la innovación y el transporte aéreo— con su presente y futuro orientado hacia la movilidad sostenible.













