La Dirección Territorial de Salud de Caldas (DTSC), a través de su equipo de Enfermedades Transmitidas por Vectores (ETV), emitió un reporte epidemiológico tras confirmarse 50 casos de leishmaniasis en el departamento. La entidad hizo un llamado urgente a la prevención, especialmente en las zonas rurales del Oriente caldense, donde se concentra el brote.
La leishmaniasis es una enfermedad de tipo parasitaria que se transmite a los seres humanos mediante la picadura del insecto flebótomo, conocido popularmente en la región como «palomilla». Las autoridades explicaron que, debido a que este vector habita principalmente en ecosistemas boscosos y selváticos, las labores de control ambiental son complejas, lo que convierte al autocuidado en la estrategia de defensa más efectiva.
Frente a este escenario, la DTSC confirmó que el departamento cuenta con la disponibilidad y el inventario necesario de los cuatro medicamentos oficiales estipulados para el tratamiento de la enfermedad. Estos fármacos se suministran de forma gratuita y personalizada, dependiendo de las variables clínicas de cada paciente y del tipo de parásito identificado mediante los exámenes de laboratorio.
El comité médico insistió en la importancia de buscar atención en los hospitales locales ante cualquier lesión sospechosa en la piel que no cicatrice en un tiempo prudente, puesto que el diagnóstico temprano disminuye radicalmente el riesgo de secuelas estéticas o funcionales.
“En Caldas, la forma más frecuente es la leishmaniasis cutánea, caracterizada por la aparición de lesiones en la piel que, aunque generalmente no producen dolor, pueden crecer progresivamente, formar úlceras de gran tamaño y generar afectaciones si no reciben tratamiento oportuno”, explicó John Echeverri Morales, epidemiólogo del equipo ETV de la DTSC.








