José Fernando Olarte habla sobre los proyectos de revitalización, la peatonalización de la carrera 23 y los retos para atraer nuevamente habitantes al centro de la ciudad. Lo hizo en Diálogos en BC Noticias.
¿Qué acciones específicas está desarrollando la Alcaldía para el cuidado del centro histórico de Manizales?
El centro histórico es esencial para el desarrollo de la ciudad, es el corazón, es el alma y el punto que marca lo que ha sido la historia, el presente y el futuro de Manizales. Tenemos varios procesos en marcha.
Uno de los más importantes está relacionado con la certificación que tiene la ciudad como destino sostenible, en la cual trabajamos todas las secretarías desarrollando diferentes procesos enfocados hacia el turismo. Esto incluye mejoras en el espacio público, el estado de las vías y los andenes. Las personas que han visitado el centro han visto cómo estamos haciendo reparcheos y mejoramientos para recuperar la movilidad y la posibilidad de caminar en condiciones óptimas, sin huecos y con continuidad en andenes y vías.
También tenemos los «Viernes del Centro Histórico», liderados por la Secretaría de Cultura, donde conversamos sobre lo que tiene el centro, lo que puede ofrecer, y dialogamos con las comunidades sobre qué acciones fortalecer.
¿Cómo abordan el tema de seguridad en el centro?
Tenemos un plan específico de presencialidad policial para garantizar la seguridad, tranquilidad y convivencia en la zona del centro. Queremos que las personas puedan acudir sin temores, con la seguridad de que van a encontrar la posibilidad de desarrollar sus actividades comerciales, pero también de venir a comer, disfrutar un café o una comida.
¿Cuál es el plan para la carrera 23? Se ha hablado mucho de su peatonalización…
En la carrera 23 estamos recogiendo ideas para generar una mejor condición para este espacio. Reconocemos los procesos que se han dado con el comercio informal y la importancia del comercio formal, pero también queremos fortalecer la habitabilidad del centro, muy particularmente en la carrera 23.
En el corto plazo queremos plantear una intervención que recoja las voces de distintos sectores sobre la posibilidad de peatonalización. Hemos venido trabajando y analizando esto – no es una discusión que se resuelve en una sola mesa. Creemos que durante lo que resta de este semestre y el primero del año entrante estaremos en más conversaciones para tener un proyecto que realmente sea posible y sostenible.
¿Cómo se relaciona el centro histórico con la actualización del POT?
El centro histórico tiene un instrumento de superior jerarquía: el Plan Especial de Manejo y Protección (PEMP). Hoy existe pero está muy desactualizado – tiene más de 20 años. El POT reconoce lo que ese plan establece y determina elementos que lo complementan.
Estamos trabajando en la actualización del PEMP con la Secretaría de Cultura. En 2023 se contrataron diagnósticos y formulación de la propuesta de actualización, la cual fue puesta en conocimiento del Ministerio de Cultura. Este hizo observaciones y estamos haciendo ajustes. Esperamos tener en este semestre el PEMP formulado con los procesos participativos que requiere para radicarlo formalmente al ministerio.
¿Qué cambios normativos se necesitan para revitalizar el centro?
Estamos de acuerdo con la Asociación del Centro Histórico en que hay que actualizar los usos de suelo. La regulación actual tiene exigencias que no son compatibles con la actividad económica ni con la dinámica propia del centro. Por ejemplo, la exigencia de parqueaderos en un sitio donde ni siquiera se pueden intervenir los inmuebles.
Estamos revisando instrumentos de revitalización que aparecieron recientemente en el ordenamiento territorial del país, donde hay posibilidades para gestionar vivienda de interés social en centros históricos. También buscamos alternativas para generar mejor espacio público, aunque no es fácil porque el centro no fue diseñado de esa manera.
¿Cómo ha funcionado el programa de incentivos para el embellecimiento de fachadas?
Hay un incentivo de fachadas que es importante, y también un incentivo de índice de construcción adicional para compensar a propietarios de bienes de interés cultural, aunque este último no ha funcionado bien – no se ha operado aún, quizás por la dinámica particular del país.
Tenemos una situación especial del mercado del suelo: en el centro los primeros pisos funcionan muy bien, pero los segundos y terceros no tanto. Estamos buscando generar otros incentivos, como la posibilidad de parqueaderos en el centro, lo que podría atraer nuevas dinámicas e inversión.
¿ven al centro histórico como destino turístico del futuro?
El turismo siempre será importante, especialmente en la coyuntura económica actual donde se requieren empleos de rápida generación. El atractivo del centro es importante para que el turismo potencie dinámicas del centro.
Sin embargo, nuestra principal apuesta es recuperar la habitabilidad. ¿Cómo logramos traer nuevamente a personas a vivir en el centro? Queremos desarrollos inmobiliarios de recuperación de inmuebles para transformarlos a actividad residencial o nuevos proyectos residenciales en la zona.
¿Qué proyectos complementarios pueden beneficiar al centro histórico?
Hay un proceso importante que no está dentro del centro histórico pero que le puede generar beneficio: el desarrollo del plan parcial de Talleres, donde estaban las antiguas bodegas de Única. Es un proyecto de iniciativa privada con acompañamiento municipal en trámites normativos. Esperamos que empiece a desarrollarse en los próximos meses y genere habitabilidad muy cercana al centro.
¿Qué se construirá en ese terreno que se ve desde el cable aéreo?
Se está pensando desarrollar un proyecto de vivienda de interés social: unas torres residenciales complementadas por equipamientos comerciales y de servicios. Es un terreno de particulares, de privados.








