El Hospital Santa Sofía comunicó el cierre inmediato de cirugía ambulatoria, procedimientos de alto costo y ortopedia para usuarios de Nueva EPS, debido a una deuda que alcanza los $12.000 millones.
En un documento oficial dirigido a la interventora de Nueva EPS, Gloria Libia Polanía, el gerente del Hospital Santa Sofía, Carlos Alberto Piedrahíta, anunció este martes 14 de octubre la suspensión de tres servicios adicionales para los afiliados de esta EPS. La medida se suma a los cierres previos de imágenes diagnósticas, laboratorio clínico y cirugía cardiovascular.
La institución hospitalaria explicó que no cuenta con la solvencia para amparar la compra de insumos y suministros necesarios para garantizar la prestación segura de estos servicios. El déficit financiero se atribuye directamente a la cartera que Nueva EPS mantiene con el hospital, la cual asciende a $12.000 millones.
Condiciones excepcionales y advertencia legal
La única excepción para realizar procedimientos en las áreas suspendidas será cuando Nueva EPS suministre previamente los insumos requeridos o cuando asuma el traslado del paciente a otro centro asistencial. Esto aplica para especialidades críticas como electrofisiología, hemodinamia, cardiología intervencionista, urología y ortopedia.
El gerente Piedrahíta estableció como condición mínima para reabrir los servicios el pago urgente de $5.000 millones, correspondientes a parte de los $9.155 millones que, según el hospital, Nueva EPS mantiene «detenidos» sin justificación alguna. El directivo calificó estas cifras como recursos que «parecen haberse quedado en el aire».
Ultimátum y posibles acciones legales
El hospital reiteró en el escrito la necesidad de un pago prioritario por parte de la EPS, advirtiendo que de no concretarse procederá a denunciar ante la Fiscalía General de la Nación por prácticas que ponen en riesgo tanto el flujo de recursos públicos como la vida de los pacientes.
Esta advertencia legal se dirige contra la entidad promotora de salud con mayor número de usuarios en Colombia, elevando la tensión en un conflicto que afecta directamente el acceso a servicios médicos esenciales para una población significativa.













