Jessica Quiroz explica en Diálogos BC Noticias que han atendido 300 solicitudes y realizado 50 operativos, pero reconoce dificultad para controlar comerciantes informales
¿Qué acciones viene desarrollando la alcaldía para controlar el ruido?
Desde la Alcaldía de Manizales, la Secretaría de Medio Ambiente en conjunto con la gerencia de la noche, la Secretaría del Interior, la Secretaría de TICs, hemos venido trabajando desde diferentes aspectos. Nosotros tampoco queremos impactar al comerciante, sabemos que es una actividad económica, que es el sostenimiento de diferentes familias. Pero a la vez entendemos que la ciudadanía nos hace llamados porque principalmente estas zonas se encuentran ubicadas en zonas mixtas, quiere decir que son zonas comerciales y residenciales. En ese sentido entramos a hacer ese llamado a los establecimientos para que se realicen procesos de insonorización y que tanto las personas que viven allí puedan descansar, dormir en paz, como las personas del comercio puedan llevar a cabo sus actividades.
¿Cuántas solicitudes han atendido?
Hemos atendido más de 300 solicitudes en estos dos años sobre temas de ruido, no solo haciendo referencia a bares y discotecas, sino también a construcciones, gimnasios, diferentes establecimientos que puedan estar generando estas situaciones de perturbación. Ahí entramos nosotros a buscar medidas de mitigación del ruido. Principalmente las zonas son Plaza de Toros, Chipre, El Cable, Milán y el Bajo Tablazo. Estas son las principales zonas donde hemos hecho intervenciones de ruido haciendo operativos en conjunto con la Secretaría del Interior y la Policía Nacional. Llevamos más de 50 operativos en estos lugares.
¿Cuáles son los decibeles permitidos?
Los decibeles permitidos para este tipo de actividades son hasta 70 hasta las 9 de la noche y después de las 9 de la noche máximo 60 decibeles. Nosotros tenemos equipos. Este año compramos tres equipos más para poder tener operación en varios lugares. Antes solo teníamos un sonómetro y ahorita ya contamos con cuatro personas y tres sonómetros más, cuatro equipos para poder estar haciendo estos controles en diferentes puntos de la ciudad.
¿Qué resultados han obtenido?
Hemos tenido más de 50 operativos en los cuales se han hecho mediciones de ruido, se han impuesto comparendos, se han impuesto sanciones y nosotros hemos sellado más de 20 establecimientos precisamente por estas condiciones en que se pasan los niveles de ruido. Inicialmente en 2024 lo que hicimos fue un diálogo con los comerciantes, hicimos actas de compromiso en las cuales ellos se comprometían a realizar esos procesos de insonorización en cada establecimiento. Esto duró un tiempo, algunos nos pedían prórrogas, eran 3, 4, 5 meses, pero algunos definitivamente no hicieron los procesos de insonorización.
¿Qué avances se ven?
Hoy, por ejemplo, vemos cómo el 90% de los establecimientos que son varias discotecas que están en Milán ya cuentan con vidrios de insonorización, con puertas, han hecho cambios estructurales en sus cocinas, dentro del bar, han hecho algunos cambios para que el ruido se mitigue. No existe una fórmula para cada uno de los establecimientos. El ruido es como el agua: si hay un hueco, se sale por ahí, porque estas son ondas sonoras. Siempre hay que estar evaluando cuando hacen un cambio, hay que evaluar nuevamente, porque incluso muchas veces tenemos fugas principalmente por los techos.
¿Qué apoyo dan a los comerciantes?
Una de las solicitudes más que nos hicieron los comerciantes era que insonorizar es demasiado costoso. A través de los procesos que se iniciaron con las inspecciones de policía, pues era o la multa o hacer los procesos de insonorización o incluso el sellamiento, porque hubo varios bares que se sellaron definitivamente por diferentes cuestiones, entre esas también el ruido. Es por eso que nos salimos con la secretaría de TICs para que ellos también pudieran a través de Bancóldex tener unos créditos para poder hacer esos procesos de insonorización que sabemos son muy costosos, pero que a través de esto podrán tener la oportunidad de ir pagando también estas adecuaciones que hacen a los locales.
¿Los restaurantes también están incluidos?
Sí, estos establecimientos todos son considerados S9. Así están la denominación en el POT y todo este tipo de establecimiento se tiene que insonorizar. Llámense restaurante, gastrobar, bar, todos estos deben cumplir esta misma normativa. Además, tenemos hoy esa ley de ruido que le da más facultades a la Policía Nacional para que ellos puedan imponer esas sanciones, para que puedan hacer un trabajo más efectivo en ese control precisamente de estas perturbaciones.
¿Cómo afecta el ruido a la fauna?
Principalmente estas zonas están muy adentro de la periferia, están ubicadas dentro de la ciudad, concentradas en el centro de la ciudad. Esto no genera perturbaciones directas a otras zonas donde tenemos mayor cantidad de fauna silvestre. Claramente, estas perturbaciones por ruido principalmente lo que generan es una afectación a las personas que residen en estas zonas y que no pueden dormir, que sienten las vibraciones o sienten el ruido y esto les genera que no puedan descansar los fines de semana. Los bajos pueden generar perturbaciones en los animales, pero principalmente estas zonas son mucho más urbanas, son muy pocas tirando a lo rural donde podemos encontrar mucha más fauna que pueda ser afectada.
¿Qué pasa con el ruido en la Carrera 23?
Es un control compartido, es un control tanto de ruido, pero también porque se está dando en el espacio público. Existe una normativa específica para poder hacer perifoneo. Principalmente estas personas que realizan actividades económicas en calle no cuentan con este tipo de permisos. Encontramos algunos que sí cuentan con permisos como los carrovallas que también a veces tienen perifoneo. Es importante recalcar que en el centro histórico no se puede hacer perifoneo. Lo que es la Carrera 23 y todo lo que concierne al centro histórico, ahí está prohibido hacer este tipo de perifoneos. Nosotros constantemente con espacio público hacemos estos controles. A veces es un poco difícil porque vamos, hacemos el llamado de atención, le bajan el ruido o apagan el parlante, pero como estas personas no tienen permisos o no tienen una actividad comercial como tal, es muy difícil poder hacer esas sanciones. Se le puede hacer la sanción a la persona, pero a la siguiente cuadra ya otra vez prenden los parlantes.
¿Cómo lograr armonía entre comerciantes y residentes?
A través de estos controles y sanciones que se han impuesto, hemos logrado que las personas, hay muchos comerciantes que lo hicieron voluntariamente a través de esas actas de compromiso que se firmaron. Ellos mismos empezaron estos procesos de insonorización. Vimos otros establecimientos que no quisieron hacer las acciones, que no empezaron esos procesos y son esos establecimientos los que se han sancionado, los que se les han impuesto comparendos, multas y además también incluso sellos definitivos. Algunos se les ha puesto sellos hasta por tres y cuatro días. Esto afecta a estas actividades económicas, pero también es el llamado que les hacemos a esos comerciantes a que, por favor, inicien esos procesos y que tratemos de mitigar al máximo este tipo de perturbaciones. Hacemos controles cada 8 días. Vamos a diferentes puntos de la ciudad: un fin de semana estamos en Chipre, otro fin de semana estamos en Cable. Ahorita ya tenemos mayor cobertura porque podemos estar en varios lugares al tiempo con nuestros técnicos de ruido. A través de las inspecciones de policía, definitivamente al que no quiera colaborar, al que no quiera, porque le estamos dando todas las herramientas para asesorarlo, apoyarlo con el tema de la línea de crédito, pues ahí sí ya entran estas sanciones, estos sellamientos. Eso es lo que no queremos llegar porque sabemos que afectamos esas actividades económicas, pero definitivamente cuando las personas tampoco ponen de su parte, pues es la única herramienta que nos queda.








