Alejandro Samper, periodista explica cómo los medios deben informar sobre suicidio sin ocultarlo ni sensacionalizarlo
¿Cuál es la responsabilidad de los medios con el tema del suicidio?
El manual de la Fundación BBVA la Caixa en Barcelona habla sobre cuál es el papel de los medios en hablar del suicidio. Cuando uno lee todo el documento, básicamente dice: hay que hablar del suicidio y hacerlo sin eufemismos, sin sesgos y sin caer en trampas viejas o mitos viejos. Hay que hablar y hay que comunicarlo, pero hay que comunicarlo bien.
¿Cómo comunicar bien el suicidio sin caer en sensacionalismo?
Primero hay que medir el alcance de esa persona, quién se suicidó, quién se quitó la vida. No podemos negar que si es una persona conocida, un famoso, una celebridad, la gente quiere saber eso y es deber de uno como medio divulgarlo, no ocultarlo. Lo mismo si sucede en un lugar obvio como ha sucedido en Manizales, que utilizan algunos centros comerciales para suicidarse. Hubo un caso cuando yo era editor de Q’hubo: alguien se suicidó lanzándose del último piso del edificio de la alcaldía. La Patria decidió no sacar nada y nosotros en Q’hubo sí lo sacamos porque ¿cómo vamos a negar que alguien se tiró del edificio de la alcaldía en pleno mediodía? Como un medio va a hacerse el ciego de que eso no pasó en la ciudad cuando todo el mundo quiere saber qué fue lo que pasó. El hecho es qué fue lo que pasó. Hubo un suicidio. No hay que establecer las causas ni los motivos, eso ya lo dirán las investigaciones, pero hay que decirlo. La conclusión es que no lo ocultemos y digamos sin miedo la palabra suicidio.
¿Cómo educar al ciudadano para que no caiga en amarillismo?
Hay que enseñarles algo que se les enseña a los estudiantes y que era una práctica que teníamos en Q’hubo: no hay que mostrar la foto explícita. Es enseñarles que esa persona también tuvo una vida íntima. Aún si hay un cuerpo ahí, hay que tener cuidado de no entrar en detalles.
¿Qué preguntas deberían hacer los medios sobre el suicidio?
La gran pregunta que me hago es: si alguien se suicida y se habla de las líneas de emergencia, que eso se puede prevenir, ¿qué lleva a esa persona a cometer el suicidio? Va mucho más allá de un desamor, como se creía en los tiempos pasados. Ahora me atrevería a señalar: ¿son los bancos? ¿Son los sitios de trabajo? ¿Son las injusticias sociales? Hay una cantidad de factores que hay que analizar, que son los que están llevando a las personas al suicidio. Las redes sociales obviamente afectan a los más jóvenes, pero en los adultos son otra clase de situaciones, otra clase de problemáticas.
Suicidios versus homicidios: ¿cómo informar?
Es la forma de contarlo. Cuando hay un homicidio, contamos los hechos, siempre hablamos del presunto, el supuesto, y dejamos todo en mano de las autoridades. Se le hace seguimiento al caso. Con el suicidio uno deja las cosas así o dice «no lo voy a comunicar por el dolor de la familia». Claro, a la familia le duele como le duele a la familia del que lo matan. Pero hay que hacerle seguimiento a esos casos. ¿Qué es lo que está llevando a estas personas a que se mueran? Ese es el ejercicio que uno debería empezar a hacer como periodista: hacerle seguimiento a esos casos.
¿Qué es el efecto Werther y aplica hoy?
Me gané el premio de periodismo de la Luker en la categoría opinión con una columna diciendo que hay que hablar del suicidio. El caso Werther es el fenómeno que se estudia desde que Goethe escribió «El joven Werther», que llevó supuestamente a que muchos jóvenes se suicidaran porque supuestamente tenían el libro en el bolsillo a finales del siglo XVIII. Ese efecto no funciona hoy día, dos siglos después, no lo veo pertinente. Pongo el ejemplo del suicidio de Kurt Cobain: cuando el cantante de Nirvana decide pegarse un tiro y acabar con su vida, los medios de comunicación no lo ocultaron, se divulgó masivamente en todos lados y se hizo una catarsis colectiva. Los medios empezamos a decir: «Si estás en esta situación, hablemos, escuchemos, acerquémonos, no dejemos solos». Y no hay documentado que después de la muerte de Kurt Cobain mucha gente se haya suicidado.
¿Cuál es la conclusión sobre cómo informar del suicidio?
En el texto que compartiste sí hay tres casos (uno del 95, uno del 2011 y uno del 2014) en que se ve un incremento de suicidios tras la muerte de ciertos personajes, pero hay que ver cómo fue que se divulgaron en ese entonces. Hay que ver cómo actuaron los medios ante la difusión de estos casos. Hay que verlo en el contexto y en el tiempo.










