El 17 de julio de 2024, un juez de conocimiento en Chinchiná (Caldas) dictó una sentencia de 18 años de prisión para un hombre que, durante dos años, abusó sexualmente de su hija. Los abusos comenzaron cuando la menor tenía 8 años y continuaron hasta que cumplió 10.
Los hechos ocurrieron en una vivienda del municipio de Palestina (Caldas), donde la víctima vivía con su madre. La investigación reveló que el procesado solicitaba fotos íntimas a la menor y también le enviaba imágenes suyas. Los abusos se cometían después de que el padre recogiera a la niña de sus clases extracurriculares y la llevara a casa en moto.
El hombre ha estado privado de su libertad en la cárcel de Manizales desde el 27 de octubre de 2023, cuando fue capturado y judicializado por estos hechos. El juez lo encontró culpable de los delitos de acceso carnal abusivo y actos sexuales con menor de 14 años, ambos agravados.







