Con una inversión superior a los $1.186 millones, el Gobierno de Caldas y la ONU benefician a más de 200 personas. El proyecto busca salvar bosques y proteger la salud de los campesinos.
En una alianza estratégica entre la Gobernación de Caldas y la Organización de las Naciones Unidas (ONU), se realizó la entrega oficial de 90 estufas ecoeficientes en el norte del departamento. El municipio de Pácora recibió 53 unidades, mientras que en Aguadas se instalaron 37, transformando la realidad de familias que por décadas cocinaron en condiciones precarias.
Este proyecto no solo dignifica la labor en el campo, sino que ataca directamente un problema de salud pública: las enfermedades respiratorias causadas por la inhalación constante de humo en cocinas tradicionales.
Las estufas entregadas están diseñadas para optimizar el calor y reducir drásticamente el consumo de madera. Esto genera un doble beneficio: las familias ahorran esfuerzo en la recolección de combustible y se disminuye la presión sobre los bosques nativos de la región.
La iniciativa forma parte de un plan macro que pretende instalar 700 estufas en 17 municipios de Caldas, consolidando al departamento como un modelo de desarrollo sostenible y acción climática reconocido a nivel internacional.
Para los beneficiarios, este cambio representa un salto en su calidad de vida y una oportunidad para sus emprendimientos rurales.
“Yo antes cocinaba sobre dos ladrillos en el suelo. Ahora, esta estufa fortalece mi emprendimiento, pues dependo de ella para la cocción de mis productos”, relató Diana María Delgado, habitante de la vereda Los Morros en Pácora.
Por su parte, Diana Osorio Ríos, beneficiaria en Aguadas, destacó el impacto en la tercera edad: “Es un gran regalo para mi madre de 81 años, quien ha cocinado toda la vida en condiciones no óptimas”.
El secretario de Vivienda y Territorio, Francisco Javier Vélez Quiroga, confirmó que tras el cierre de este ciclo en el norte, la Gobernación continuará con la ejecución del proyecto en el resto de los municipios priorizados. El objetivo es cumplir la meta de las 700 estufas antes de finalizar el año, asegurando que el campo caldense cuente con tecnologías limpias que protejan tanto la salud de los abuelos como el equilibrio de los ecosistemas locales.








