11 de mayo de 2021

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Infecciones de la córnea se podrían tratar con molécula de las gardenias

Por primera vez en el mundo, investigadores de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) y de la Universidad de Cardiff (Reino Unido) probaron la eficacia del genipín, una molécula natural presente en las gardenias, para tratar infecciones corneales o queratitis, una de las principales causas de ceguera según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La médica cirujana Yinna Marcela Huertas Bello, especialista en Oftalmología de la UNAL y autora de la investigación, señala que “la queratitis se debe tratar con prontitud, pues sus consecuencias son nefastas y van desde cicatrización corneal hasta la pérdida del globo ocular; es una causa de morbilidad sobre todo en pacientes jóvenes, quienes ven afectada su calidad de vida, con una importante pérdida de años productivos”.

Entre los factores de riesgo más frecuentes de la enfermedad se encuentran el uso de lentes de contacto, enfermedad de la superficie ocular y trauma. Cada año se reportan alrededor de 2 millones de nuevos casos en el mundo.

Aunque las queratitis infecciosas son causadas por hongos, virus y parásitos, alrededor del 90 % de los casos se da por bacterias –especialmente Staphylococcus aureus Pseudomonas aeruginosa–, lo cual representa otra preocupación debido a la resistencia de estas a los antibióticos, incluidos los de última generación.

Esta situación está impulsando la búsqueda de tratamientos alternativos como la reticulación del colágeno corneal (o crosslinking), técnica que se desarrolló inicialmente para detener la progresión del queratocono, afección en la que se altera de manera progresiva la estructura de la córnea hasta darle forma de cono.

Dicha técnica emplea gotas de riboflavina o vitamina B2 y luz ultravioleta para activar la molécula y generar el entrecruzamiento de fibras de colágeno, principal componente de la córnea. Sin embargo tiene limitaciones, pues para aplicar el medicamento se debe retirar el epitelio (primera capa de la córnea).

Alternativa de tratamiento

En los últimos años se ha reportado que el genipín genera entrecruzamiento del colágeno por la formación de enlaces covalentes, algo así como puentes químicos entre dos moléculas.

Estudios internacionales han demostrado su eficacia en el tratamiento de infección por Helicobacter pylori (causa frecuente de gastritis y de úlcera gastroduodenal) y en el reforzamiento de tendones; además tiene propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.

Sus bondades en oftalmología han sido estudiadas desde hace más de una década por el profesor Marcel Ávila, de la Unidad de Oftalmología de la UNAL, de ahí que los resultados de su trabajo pionero sirvieron como base para esta investigación conjunta que se adelanta con recursos de la Unión Europea.

La doctora Elena Koudouna, de la Universidad de Cardiff, titular de la beca de investigación Marie Skƚodowska-Curie, y quien también participó en el estudio, explica que los recursos otorgados se comparten entre la institución anfitriona (Cardiff) y la beneficiaria (UNAL).

Destaca además la presentación de los resultados de este trabajo en eventos como el Congreso Internacional de la Asociación para la Investigación en Visión y Oftalmología (ARVO por sus siglas en inglés), uno de los más prestigiosos de investigación en oftalmología en el mundo.

También ha contado con el apoyo del Departamento de Microbiología de la UNAL.

Estudio prometedor

Para el estudio se diseñó un modelo de infección corneal ex vivo en córneas de cerdo (es decir, no se utilizaron animales vivos).

En la primera fase se garantizó que las córneas estuvieran completamente limpias y libres de microorganismos. Después, con una prueba de bacteriología conocida como dilución en serie se evaluó la susceptibilidad de los microorganismos al genipín, y el siguiente paso fue infectar las córneas y exponerlas al crecimiento bacteriano.

Se conformaron tres grupos experimentales: con córneas infectadas y tratadas con genipín; con córneas infectadas pero tratadas únicamente con solución salina, y con control de esterilidad del proceso.

Así se determinó que la concentración mínima inhibitoria, es decir la concentración de genipín en la que no hay crecimiento del 99 % de bacterias es de 3,12 mg/ml para S. aureus y de 1,56 mg/ml para P. aeruginosa.

Para las investigadoras, el entrecruzamiento corneal con genipín constituye un enfoque terapéutico novedoso e innovador para el tratamiento y manejo de la queratitis bacteriana.

En ese sentido, manifiestan que “los resultados de este estudio son prometedores en la búsqueda de nuevos agentes terapéuticos, necesarios en el mundo por el incremento de la resistencia bacteriana”.