Colombia reitera su compromiso con la implementación de soluciones basadas en la naturaleza

Varios países de Latinoamérica están unidos en un propósito ambiental común que beneficiará a los habitantes de la región: iniciar la restauración de 20 millones de hectáreas degradadas al 2020, proceso en el que se viene trabajando, y 30 millones de hectáreas adicionales a 2030.

Los países que apoyan esta meta conocida como Reunión Anual de Socios de La Iniciativa 20×20 son, además de Colombia, Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay, los que han estructurado programas y planes a partir de sus NDC (Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional), la estrategia a través de la cual cada nación planea cumplir los compromisos ambientales asumidos tras firmar el Acuerdo de París.

Las naciones planean la gigantesca restauración a través del diálogo político e interinstitucional, del apoyo técnico para la implementación y del desarrollo de una arquitectura financiera que permita asegurar el financiamiento, además de la unión de diversos sectores que contribuyan a alcanzar la meta.

El ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Carlos Eduardo Correa, participó en la Reunión Anual de Socios de La Iniciativa 20×20 y dijo, en presencia de varios de sus homólogos, que Colombia se compromete a identificar, estructurar e implementar estrategias para una reactivación económica sostenible, que sea basada en la biodiversidad y en los servicios ecosistémicos como soporte para la provisión de alimentos, seguridad biológica y mejoramiento de la calidad de vida.

“Un gran proyecto con el que contamos son las 9000 hectáreas de manglares en la zona de Cispatá, en el norte de Colombia, lugar escogido para el desarrollo del proyecto de carbono azul que se ha convertido en referencia para el mundo. Se trata de Vida Manglar, que además de conservar estas hectáreas de bosques de manglar en las costas de Córdoba y Sucre, y de generar empleo en la zona, también le apunta a la meta de reducción de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) en un 51 % al año 2030, pues estos capturan 10 veces más dióxido de carbono que los bosques terrestres”, dijo en el evento virtual Carlos Eduardo Correa.

El país ya vivió una situación en la que tuvo que reaccionar y poner en práctica, a través del Ministerio de Ambiente y del Sistema Nacional Ambiental, la Operación Cangrejo Negro tras el paso del huracán Iota en 2020 en el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, que devastó el 80 % de la isla de Providencia. Allí se emprendió un gran proceso de restauración mediante soluciones basadas en la naturaleza.

Los ministros de Ambiente de estos países también conversaron sobre otro reto que tienen sus gobiernos: generar información climática que integre, en las evaluaciones de riesgo financiero, temas asociados a riesgos sociales, ambientales y climáticos. Esto para garantizar la gestión y la gobernanza de los principales desafíos que en materia de medioambiente enfrentan los países de la región que integran esta iniciativa.

“Tenemos que llegar con un lenguaje preciso y apropiado a todas las comunidades para que todos podamos aprender lo que son las soluciones basadas en la naturaleza, la importancia de la conservación y la protección a nuestros recursos naturales. Y, más allá de eso, cómo desde nuestro sector vamos a poder ayudar con la reactivación económica postcovid a través de este tipo de soluciones”, concluyó el ministro Correa.

BC Noticias

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