Irene Mejía, directora de Invest in Manizales, explica en Diálogos en BC Noticias por qué el territorio reúne las condiciones ideales para atraer inversión nacional e internacional, y revela los desafíos pendientes para consolidarse como polo de desarrollo económico en el país.
La ciudad de los reconocimientos recientes
¿Manizales es una buena ciudad para invertir?
Por supuesto que sí. Los últimos dos meses han sido muy significativos en cuanto a reconocimientos. Fuimos declarados la mejor ciudad para vivir en Latinoamérica por ONU Hábitat Latam, evaluando miles de ciudades del continente. También nos ratificamos como la ciudad más moderna de Colombia en 2025, según el Departamento Nacional de Planeación, liderando con 71.5 puntos de 100 posibles. Y hace apenas una semana, el Consejo Privado de Competitividad y la Universidad del Rosario nos posicionaron como la quinta ciudad más competitiva del país y la más competitiva del eje cafetero. Todo esto confirma que estamos preparados para recibir inversión.
¿Quiénes trabajan detrás de estos logros? ¿Qué actores están involucrados?
Como agencia de inversión, en Invest in Manizales nos dedicamos a atraer inversión nacional y extranjera, promocionando el territorio para que empresas se instalen aquí y generen desarrollo económico y social. Trabajamos de manera muy articulada con la Cámara de Comercio de Manizales, la Alcaldía y la Gobernación de Caldas. Tenemos lo público y lo privado trabajando juntos. Pero también nos aliamos con todos los gremios, la institucionalidad, la academia y el tejido empresarial, porque esto no lo podemos hacer solos. Es un ejercicio colectivo de ciudad.
Cinco razones clave para invertir
¿Qué condiciones concretas le están ofreciendo a los empresarios nacionales o extranjeros?
Tenemos cinco razones fundamentales. Primera, dinámica económica: Caldas cuenta con la economía más potente del eje cafetero. Somos el departamento más industrial de la región y exportamos lo que Quindío y Risaralda juntos. Somos el octavo departamento más exportador del país.
Segunda, calidad de vida: tenemos alrededor del 30% de costos inferiores versus ciudades como Bogotá, Medellín o Cali. Esto se traduce también en costos de producción más bajos para las empresas que se instalan aquí.
Tercera, seguridad: Manizales es la ciudad más segura de Colombia, no solo por indicadores de homicidios o hurtos, sino por percepción ciudadana. El 80% de los habitantes nos sentimos seguros, y eso es fundamental para el inversionista.
Cuarta, talento humano: ese es nuestro activo más importante. Tenemos ocho universidades acreditadas en alta calidad y la Alianza Suma, que permite movilidad estudiantil, de profesores y entre centros de investigación. Eso eleva el nivel de formación que el inversionista encuentra al llegar.
Y quinta, articulación: estamos acostumbrados a trabajar en equipo entre el sector público, privado, academia y empresarios para crear las mejores condiciones.
El departamento bisagra de Colombia
Hay quienes dicen que a los manizaleños les falta creer en lo que tienen. Se satanizan sectores como los call centers, hay debates sobre zonas industriales versus zonas residenciales, falta zona franca, el eterno tema de Aerocafé… ¿Qué opina?
Estoy 100% de acuerdo contigo. Nos hace falta creernos lo que tenemos y hablar bien de nuestra ciudad. Aquí hay algo que muchos no conocen: Caldas hoy se convierte en el departamento bisagra de Colombia. Con la apertura del nuevo puerto de Puerto Antioquia en Urabá, que operará desde el próximo mes, nos convertimos en ese polo estratégico de conexión entre el Caribe y el Pacífico colombiano.
Cualquier empresa instalada en Caldas tendrá acceso logístico muy fácil a Puerto Antioquia y Buenaventura, pero también al resto de los principales mercados del país: Bogotá, Medellín, Cali. El kilómetro 41 es nuestro sector de expansión natural, no solo para vivienda sino para plataformas logísticas empresariales. Con la culminación de Pacífico 3, la vía hacia Medellín y el nuevo puerto, quedamos muchísimo mejor conectados. Son cosas que el ciudadano de a pie no conoce, pero cuando las compartimos, los propios manizaleños decimos: «Aquí sí están pasando cosas».
Los tres desafíos pendientes
Por último, Irene, tenemos muchas etiquetas que pesan. ¿Cuál es el gran desafío para cumplir lo que prometemos?
Tenemos tres desafíos estratégicos muy claros. Primero, bilingüismo. Promocionamos mucho el sector tecnológico, aquí se creó la primera facultad de inteligencia artificial de Colombia y Latinoamérica, pero nos hace falta personal con nivel B2 o C1 de inglés para que las empresas tecnológicas puedan contratar de inmediato.
Segundo, costos logísticos. Por estar en el centro de la Cordillera Central, la más agreste del país, tenemos costos de transporte más elevados. Aunque esto se va a solucionar en gran parte con el desarrollo del kilómetro 41, es un tema en el que debemos trabajar.
Y tercero, conectividad aérea. Nos hace falta nuestro propio aeropuerto internacional. Aunque funcionamos bien con La Nubia y los aeropuertos de Pereira y Armenia, Aerocafé ayudaría a descongestionar Matecaña, especialmente en carga, porque ese aeropuerto no está habilitado extensivamente para transporte de carga y Aerocafé sí lo haría.
Pero a pesar de estos retos…
Exacto. Sin duda, las cinco ventajas que mencioné al principio tienen mucho más peso. Manizales tiene todo para convertirse en uno de los principales destinos de inversión del país, y desde Invest in Manizales seguimos trabajando para hacerlo realidad.










