El gobernador de Caldas, Henry Gutiérrez Ángel, lanzó un enérgico llamado al Gobierno Nacional, a los interventores y a las EPS, especialmente a la Nueva EPS, para que cumplan con los pagos pendientes a los hospitales del departamento. La deuda acumulada pone en riesgo la continuidad de servicios esenciales y podría provocar el cierre de unidades de atención a los usuarios.
Con corte al 31 de mayo de 2025, la cartera total adeudada por la Nueva EPS a los hospitales públicos de Caldas asciende a $48.000 millones, afectando tanto a instituciones de primer nivel como a hospitales de mayor complejidad.
“Están ahogando y asfixiando a nuestros hospitales, y eso no es permisible”, advirtió el mandatario.
Hospitales al límite y pacientes en riesgo
El gobernador, médico de profesión, expresó su preocupación por el desabastecimiento de medicamentos, la congestión en urgencias y la alta ocupación hospitalaria, que se agravan por la falta de recursos.
“Si a un paciente no le damos un medicamento que vale $20.000 o $30.000 pesos al mes y que él no puede pagar, se nos descompensa. Eso termina en infartos o accidentes cerebrovasculares, con costos mucho mayores para el sistema”, explicó Gutiérrez.
Según cifras oficiales, Santa Sofía, el hospital de mayor complejidad en el departamento, tiene pendiente por recibir $24.000 millones. Le siguen San Félix de La Dorada con $16.925 millones, Riosucio con $8.985 millones, y Salamina con $5.528 millones. Incluso hospitales más pequeños como los de Villamaría ($426 millones) o Marmato ($734 millones) enfrentan una situación crítica.
“Que dejen de poner trabas”: mensaje directo al Gobierno
El Gobernador subrayó que la Nueva EPS, cuyo principal accionista es el propio Gobierno Nacional, es la entidad con mayor morosidad.
“Es la misma EPS que el Gobierno promueve para que reciba más afiliados, pero es la que más le debe a los hospitales”, criticó.
Actualmente, 14 hospitales del departamento enfrentan dificultades financieras severas: cinco de segundo nivel o más (Santa Sofía, San Félix, San Vicente de Aranzazu, Felipe Suárez de Salamina y San Juan de Dios de Riosucio) y diez de primer nivel.







